¿Conoces los distintos tipos de relleno de ácido hialurónico?
Existen diferentes tipos de relleno de ácido hialurónico. En este post vamos a tratar de resolver todas las dudas que hay antes de infiltrarse un filler de ácido hialurónico. Es muy importante diferenciar las diferentes técnicas que hay, ya que unas servirán para hidratar, otras para regenerar o bien para voluminizar.
Tipos de ácido hialurónicos con efectos diferentes.
El ácido hialurónico es un polisacárido que se encuentra de manera natural en nuestro organismo, formando parte de la estructura de nuestra piel. Se trata de un elemento fundamental en el mantenimiento de la correcta hidratación de nuestra piel, puesto que posee una gran capacidad para retener moléculas de agua.
Con el paso de los años, la producción natural de ácido hialurónico disminuye tanto en calidad como en cantidad, pero esto se puede compensar con un aporte externo mediante inyectables de ácido hialurónico sintetizados en un laboratorio.
Estos inyectables son totalmente biocompatibles con nuestro organismo, siendo capaces de corregir desde la falta de hidratación y la pérdida de luminosidad en las pieles más jóvenes hasta la flacidez y la falta de volumen en rostros maduros que necesitan ganar firmeza como, por ejemplo, en facciones hundidas tales como, los pómulos, la mandíbula y los labios.
Dos tipos, en función de su formulación y resultados.
- Los ácidos hialurónicos no reticulados que son más fluidos y menos. Este relleno se infiltra a nivel superficial y suele estar combinado con otros activos, como antioxidantes, vitaminas y minerales, con el propósito de promover la revitalización integral de la piel. Su principal efecto es una hidratación profunda que refleja una piel radiante y luminosa sin necesidad de proyectar volúmenes.
- Los ácidos hialurónicos reticulados que son más densos y se utilizan a modo de implantes diseñados para proyectar facciones hundidas. En estos rellenos, las moléculas están entrelazadas entre sí, logrando, de esta manera, una mayor cohesión. Su principal efecto, además de captar agua y favorecer la hidratación, es recuperar el volumen allí donde se infiltra.
Pero es que, además, la inyección de ácido hialurónico aporta una gran ayuda en el tensado de la piel. O, como en estos últimos años, que se ha progresado de manera considerable tanto en las técnicas como en la calidad y el desarrollo de infiltraciones tensoras específicas.
También se han desarrollado diversas técnicas que son capaces de estimular el colágeno, generando mallados que mantienen y fortifican la piel, y provocan un efecto lifting.
Como podéis comprobar, el relleno de ácido hialurónico es un gran apoyo para otro tipo de técnicas de medicina estética, siendo fundamental en la medicina antiaging e ideal para combinarlo, por ejemplo, con la aplicación de hilos tensores.